Noticias de navajas y cuchillos

Afilado de cuchillos: pierde el miedo a hacerlo

Afilado de cuchillos

No es extraño que dejemos de intentar algo por miedo a no saber hacerlo bien. En muchas ocasiones sabemos qué necesitamos para mejorar algún aspecto de nuestro día a día, pero el miedo a que no nos salga bien es muy poderoso. No es diferente en el afilado de cuchillos. Debería ser algo bastante habitual en las cocinas, sin embargo, muchos no tienen sus cuchillos afilados de forma correcta al pensar que pueden estropear un buen cuchillo. ¡Si el cuchillo es bueno nunca lo estropearas!

En nuestro blog hemos hablado largo y tendido sobre el cuidado de los cuchillos de cocina. Entre otras cosas, hemos visto cómo limpiarlos, como afilarlos y los ángulos correctos de afilado según el uso que necesitemos y el tipo de hoja. También hemos explicado el test del corte de papel, el método más sencillo para comprobar si un cuchillo está bien afilado. Hoy vamos a romper algunas barreras. Hablaremos de algunas creencias equivocadas que suponen un impedimento para comenzar a afilar bien todos tus cuchillos de casa.

“Tengo miedo de romper el cuchillo al afilar”

A no ser que tengas una fuerza hercúlea, o te dediques a cortar vigas de hierro, es muy complicado estropear un cuchillo de calidad. ¡Mucho menos intentando afilarlo! Es posible que no quede bien afilado, o que incluso quede peor, pero nunca se estropeará hasta un punto irreparable. Lo más grave que puedes hacer es perder el filo -se recupera con unas pasadas correctas-, rayar el lateral -seguirá siendo funcional-, o cortarte. En este último caso, intenta tener tiritas a mano.

“Afilado de cuchillos… no se hacerlo”

Mentira, sólo se necesita un poco de práctica. Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes, como decía un famoso personajes de película. Uno de los errores comunes a la hora de afilar está directamente relacionado con el punto anterior. Al pensar que lo romperemos, aplicamos mucha menos presión en el afilado de lo que es recomendado. Un truco: un buen cuchillo necesita una presión de afilado entre 2,7 Kg de peso y 3,6 Kg de peso. Eso significa que debes presionar el cuchillo contra la piedra con un peso de unos 3 Kg. Pon una báscula de cocina y presiónala para comprobar la fuerza que debes hacer para llegar a los 3 Kg. Una vez hecho esto, repite el afilado aplicando la misma presión.

“Cuanto más grande, mejor”

Quizás una gran barrera a la hora de afilar cuchillos, es empezar por el equivocado. Si comenzamos por el cocinero, quizás sea demasiado grande como para coger soltura. Comienza a practicar con el típico cuchillo para pelar patatas, de un tamaño menor. Es menos pesado y por lo tanto más útil para aprender la técnica. Intenta evitar cuchillos con refuerzos metálicos en el mango, que puedan rozar con la piedra y entorpecer nuestros primeros pasos.

El afilado de cuchillos no es difícil, sólo se necesita un poco de interés, práctica y conocer la técnica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *