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Consejos para afilar los cuchillos de cocina de forma correcta

Afilar los cuchillos de cocina de forma correcta

Hace unos días pudisteis leer en nuestro blog unos consejos generales sobre el buen cuidado de los cuchillos de cocina. Normas generales que, si las sigues, lograrás alargar la vida útil de tus cuchillos de cocina. Algunos, como los cuchillos artesanales de Vera Cuchillería, pueden durar toda una vida entre los fogones si los tratáis con cuidado.

Como sabéis, muchos de los consejos van dirigidos a no estropear el filo. Un cuchillo mal afilado no sólo es una herramienta que ralentiza mucho una cocina, también es peligroso. Cuando un cuchillo está bien afilado el corte es más suave y el cocinero debe hacer menos fuerza. Esto provoca que no se produzcan movimientos descontrolados y peligrosos.

No todo el mundo sabe cómo afilar los cuchillos de cocina de forma correcta, así que hablaremos sobre algunos de los métodos más comunes y utilizados.

Métodos comunes para afilar los cuchillos de cocina

Afilar los cuchillos de cocina con chaira

Afilar los cuchillos de cocina con chaira
Afilar los cuchillos de cocina con chaira

Este es uno de los métodos más comunes, y es un buen método si sabes usar una chaira de forma correcta. Si no tienes práctica, lo que recomendamos es apoyar la punta de la chaira sobre la mesa, sujetándola por el mango. Ten cuidado de que la chaira no pueda patinar, y debe estar en un ángulo recto con respecto a la mesa. Ahora mueve el filo del cuchillo de arriba hacia abajo, por ambos lados, para afilar. El requisito indispensable es que el ángulo del cuchillo, con respecto a la chaira, sea de unos 15 a 20 grados. Un ángulo mayor provocará un mal afilado. El cuchillo debe pasar por la chaira desde el mango hasta la punta. Haz entre 5 y 10 repeticiones por cada lado, para que el cuchillo quede bien afilado. La chaira es útil, sobre todo, para mantener el afilado de forma diaria.

Afilar los cuchillos de cocina con un afilador manual

 

Afilar los cuchillos de cocina con un afilador manual
Afilar los cuchillos de cocina con un afilador manual

Es el método más sencillo para los inexpertos, pero aun así existen algunas condiciones que cumplir. Veréis como este tipo de afiladores manuales tienen varias aberturas por los que debéis pasar la hoja, siempre de atrás hacia adelante (del mango hacia la punta). El motivo de que estos afiladores incluyen dos o más aberturas, es el grosor del pulidor. El primero se usa para desgastar, mientras que el más pequeño se usa para pulir el afilado. Por tanto, primero hay que pasar el cuchillo por el grano grueso para recuperar el ángulo del afilado. Más tarde se pasa por el grano fino de cerámica, para perfilar la hoja. Al terminar es muy importante limpiar el cuchillo y el afilador con un paño, con el fin de eliminar todas las impurezas. Si no se hace, estas podrían perjudicar futuros afilados de los cuchillos.

Afilar los cuchillos de cocina con piedra al agua

Afilar los cuchillos de cocina con piedra al agua
Afilar los cuchillos de cocina con piedra al agua

Es también un buen método, pero resulta más peligroso y requiere algo de habilidad. El motivo es que afilar con piedra requiere cierta técnica para mantener el ángulo del cuchillo. Debemos tener una piedra de doble cara, de grano grueso o fino, o por el contrario dos piedras que cumplan esta función. Sumerge la piedra en un recipiente con agua hasta que no salgan burbujas; acto seguido ponla sobre un paño o en una mesa en la que no se deslice. La piedra no debe moverse mientras arrastramos el cuchillo sobre ella.

Comienza por el grano más duro, el más áspero. Tendremos que procurar que el cuchillo esté en un ángulo de 20 grados de la piedra, aproximadamente. Lo podemos hacer midiendo la distancia con el pulgar con el que agarramos el mango, el que siempre está detrás del filo. Con la otra mano presionamos con tres dedos el filo del cuchillo, para conseguir que toda la hoja pase por la piedra en un movimiento semicircular. Procura que la piedra esté siempre mojada, para evitar que el cuchillo no se deslice mal.

Acuérdate de hacer esta operación varias veces por cada lado, y usar después el grano fino. Limpia el cuchillo cuando termines.

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